Katiuska Y. Sicilia E.
Ministerio de Educación
https://orcid.org/0009-0006-7696-1774
Autor correspondiente: siciliakatiuska@hotmail.com
Enviado: 23 de enero de 2026. Aceptado: 8 de junio de 2026
https://doi.org/10.59722/rcvn.v4i1.1154
Los cambios en la distribución de las aves reflejan procesos dinámicos asociados a factores ambientales y antrópicos. En esta nota se presentan registros de cinco especies (Streptopelia decaocto, Machetornis rixosa, Ardea cocoi, Quiscalus lugubris y Larus smithsonianus) documentadas entre 2017 y 2026 en áreas adyacentes al Refugio de Vida Silvestre Playa La Barqueta, en Chiriquí, Panamá. Las observaciones se realizaron mediante muestreos no sistemáticos en ambientes abiertos y costeros. Los registros evidencian presencia documentada a nivel local, respaldada por datos de eBird, y sugieren establecimiento en la zona, destacando la importancia de áreas no protegidas para monitoreo de avifauna.
Palabras clave
Áreas no protegidas, ciencia ciudadana, distribución de aves, eBird, registros de ocurrencia
Changes in bird distribution reflect dynamic processes associated with environmental and anthropogenic factors. This note presents records of five species (Streptopelia decaocto, Machetornis rixosa, Ardea cocoi, Quiscalus lugubris, and Larus smithsonianus) documented between 2017 and 2026 in areas adjacent to the Playa La Barqueta Agricultural Wildlife Refuge, in Chiriquí, Panama. Observations were conducted through non-systematic surveys in open and coastal habitats. The records show documented local occurrence records, supported by eBird data, and suggest establishment in the area, highlighting the importance of unprotected areas for monitoring bird communities.
Keywords
Unprotected areas, citizen science, bird distribution, eBird, occurrence records
Los cambios en el rango de distribución de las aves evidencian que muchas especies están modificando su distribución geográfica en respuesta a diversos factores, entre ellos variaciones climáticas y cambios en el uso del suelo (Howard et al., 2023). En los últimos años, la expansión de rangos en especies tanto suramericanas como centroamericanas se ha vuelto cada vez más evidente (Capllonch et al., 2020). Diversos factores ecológicos y ambientales han sido propuestos para explicar estas dinámicas, incluyendo modificaciones en la cobertura vegetal, variaciones climáticas y la presencia de paisajes antropizados que pueden facilitar el desplazamiento y establecimiento de algunas especies (Parmesan y Yohe, 2003; Şekercioğlu et al., 2012; McKinney, 2006).
Este patrón ha sido documentado con mayor frecuencia gracias al incremento en la disponibilidad de registros provenientes de plataformas digitales de ciencia ciudadana, como eBird, que permiten una recopilación amplia y continua de datos de ocurrencia a escalas regionales y continentales, contribuyendo significativamente a la detección temprana de cambios en la distribución de las especies (Sullivan et al., 2014). Asimismo, el uso de estos datos facilita la identificación de tendencias emergentes con una resolución espacial y temporal difícil de alcanzar mediante muestreos tradicionales. En este sentido, la información derivada de eBird ha sido utilizada para generar mapas de abundancia y distribución a escalas finas, permitiendo identificar áreas donde las poblaciones aumentan o disminuyen, y apoyando la detección de ampliaciones de rango (Fink et al., 2020).
En este contexto, las zonas no protegidas como áreas agrícolas, bordes de carretera y ambientes periurbanos adquieren una relevancia creciente como espacios de observación y registro, al funcionar potencialmente como corredores o hábitats temporales para especies en expansión (Hennig et al., 2019; Evans et al., 2009; McKinney, 2006). Panamá, debido a su posición geográfica como puente biogeográfico entre Suramérica y Centroamérica, constituye un escenario clave para el estudio de estos procesos. En este sentido, la ciencia ciudadana ha permitido documentar cambios en la distribución de las especies a lo largo del tiempo. Particularmente, las áreas aledañas a playa La Barqueta, en el distrito de Alanje, se perfilan como sitios de interés debido a los registros recientes de aves con ampliaciones de rango, tanto suramericanas como centroamericanas, principalmente fuera de los límites del área protegida y asociadas a carreteras y ecosistemas acuáticos adyacentes, favorecidas por la accesibilidad de la zona. De acuerdo con los datos disponibles en la plataforma eBird, el área cuenta con al menos tres sitios de interés fuera del área protegida, cada uno con listas de aves diferenciadas que reflejan la heterogeneidad de hábitats presentes (playa, potreros, canales de agua y lagunas artificiales). Estos sitios, ubicados en estrecha proximidad entre sí, incluyen Playa La Barqueta–Pantanos con 192 especies, Playa La Barqueta con 255 especies y Playa La Barqueta–Quebrada Guásimo con 189 especies (eBird. 2026).
En esta nota se presentan registros de especies de aves que, al momento de su observación y reporte, evidenciaron cambios en su distribución a nivel nacional, de acuerdo con los datos disponibles en eBird para la provincia de Chiriquí. Estos hallazgos resaltan la importancia de las áreas no protegidas como espacios clave para el monitoreo continuo y la comprensión de la dinámica espacial de la avifauna en la región.
El área donde se han dado estos reportes se localiza en el litoral Pacífico de Panamá, cercanas al Refugio de Vida Silvestre playa La Barqueta Agrícola, el cual se ubica en el distrito de Alanje, provincia de Chiriquí (coordenadas aproximadas: 8.3145 N, −82.5680 W). La zona está conformada por un mosaico de herbazales, carreteras y cuerpos de agua fuera de los límites del área protegida.
Las observaciones se realizaron durante giras de campo no sistemáticas entre 2017 y 2026, a lo largo de un tramo aproximado de 1,53 km de la carretera que conduce a la playa, previo al ingreso al área protegida (8°18'29.2"N 82°34'34.8"W). Los registros se obtuvieron mediante observación directa con binoculares Nikon (8×42), y para el registro fotográfico se utilizó una cámara Canon con un zoom óptico de 70×. Durante cada gira, se utilizó la plataforma eBird a través de un dispositivo móvil para el registro de observaciones, complementado con la aplicación Merlín para la identificación auditiva de algunas especies, cuyos registros fueron posteriormente integrados a la misma plataforma. Durante cada gira se realizaron paradas estratégicas de aproximadamente 15 minutos en puntos favorables para la observación y documentación fotográfica. La identificación de las especies se apoyó en la Guía de Aves de Panamá de Angehr y Dean (2010). El esfuerzo de muestreo en las giras de observación realizadas fue de 7 horas aproximadamente.
Aunque se registraron numerosas especies en cada gira, en esta nota se destacan únicamente aquellas con ampliaciones documentadas en sus patrones de distribución de acuerdo a la información existentes en la plataforma para cada especie. Estos datos subrayan la importancia del área como sitios relevantes para el monitoreo de especies en expansión, especialmente fuera de áreas protegidas.

Figura. 1. Sitios de interés en el área de Playa la Barqueta. Coordenadas 8.3145 N, −82.5680 W, fuera del límite del área protegida del Refugio de Vida Silvestre Playa La Barqueta Agrícola
Se documentan registros de cinco especies de aves: Streptopelia decaocto, Machetornis rixosa, Ardea cocoi, Quiscalus lugubris y Larus smithsonianus, observadas en diferentes giras realizadas a la zona. Estas especies evidenciaron cambios en sus patrones de distribución a nivel nacional o, en su momento, constituyeron nuevos registros para la provincia según datos en eBird.
El primer registro a destacar en esta nota corresponde a Streptopelia decaocto, que al momento de la observación constituyo el segundo registro documentado para la provincia de Chiriquí y el primero para la zona según datos disponibles en la plataforma (eBird: S38987342). El registro para el área data del 3 de septiembre de 2017, cuando se observó un individuo caminando en la carretera. Aunque no se obtuvo evidencia fotográfica, la identificación se sustentó en caracteres morfológicos diagnósticos claramente observables en campo. En la actualidad la especie cuenta con más de 200 reportes en la provincia de Chiriquí (eBird, 2026).
Posteriormente, el 24 de julio de 2021 se registró un individuo de Machetornis rixosa en el mismo tramo vial. Este avistamiento representó, en ese momento, el registro más occidental de la especie en el país, con una expansión aproximada de 230 km respecto a su rango previamente conocido, según registros en la plataforma eBird y referencias bibliográficas como Ridgely y Gwynne (1993) y Angehr (2010). En esta ocasión, la evidencia fotográfica respaldó la presencia de la especie en la provincia, constituyendo un aporte significativo a los registros disponibles (eBird: S92231738).

Figura 2. Especies registradas en zonas adyacentes al Refugio de Vida Silvestre Playa la Barqueta Agrícola. Provincia de Chiriquí. A. Streptopelia decaocto, B. Machetornis rixosa
Para el 9 de noviembre del 2024 se registró la tercera especie con un nuevo patrón de distribución ampliado para la zona, se trató de Ardea cocoi, en esa ocasión un ejemplar adulto fue visto mediante observación directa, binoculares y evidencia fotográfica en un ambiente acuático ubicado en un sitio de interés adyacente del Refugio de Vida Silvestre Playa La Barqueta, distrito de Alanje (8°18'24.0"N, 82°34'41.1"W). El ave en ese entonces se encontró parcialmente oculta entre la vegetación, aun así, permitió apreciar con claridad sus características morfológicas principalmente del cuello y la cabeza, mientras que el resto del cuerpo permanecía oculto (eBird: S201961273). Al ser perturbada, la garza emprendió vuelo de forma inmediata, permitiendo apreciar los hombros negros en marcado contraste con el cuello blanco, los flancos blanquecinos y la corona oscura. Por un par de semanas, la especie continuó registrándose en el mismo sitio de interés, sin embargo, mantenía siempre un comportamiento esquivo que no permitió acercarse demasiado. El ultimo registro de la especie se realizó en enero del 2025 (eBird: S208054554) a la fecha no se ha vuelto a reportar en la zona (obs. pers).
En otra gira de campo se obtuvo el cuarto registro para la zona que correspondió a Quiscalus lugubris, especie no incluida en la guía de campo de Angehr y Dean (2010) para las aves de Panamá, pero que actualmente presenta una distribución amplia en gran parte del país. Asimismo, ha sido considerada como una de las adiciones potenciales para Costa Rica, de acuerdo con registros recientes (eBird, 2026), aunque aún no ha sido documentada en ese país. El primer registro en la zona de la Barqueta se realizó en 2025 (eBird: S208054259), cuando se observó una pareja alimentándose en el suelo en un área de arrozal. En esta ocasión, la vocalización fue clave para confirmar la identificación de la especie, dada su escasa representación en la provincia. Para observadores no familiarizados, puede pasar desapercibida o incluso confundirse con Quiscalus mexicanus, especie localmente común y abundante. Un año después, en enero de 2026, se registraron cinco individuos (dos machos y tres hembras) en el mismo sitio de cultivo de arroz. Nuevamente, las vocalizaciones permitieron corroborar su presencia, complementadas con evidencia fotográfica (eBird: S292954744). Durante esta última observación, los machos se mostraron activos vocalizando entre los matorrales, mientras que las hembras fueron observadas recolectando materia vegetal, posiblemente para la construcción de nidos (obs. pers.). El macho de Quiscalus lugubris presenta plumaje negro brillante, pico puntiagudo y ojos amarillos; la cola es larga y con forma de cuña. La hembra es de color marrón grisáceo oscuro, ligeramente más pálida en las partes inferiores, con ojos amarillos, menor tamaño y cola más corta (eBird,2026). Según Fraga (2020), la especie prefiere bosques abiertos y matorrales, pastizales, plantaciones, palmerales, parques y jardines, así como zonas urbanas y suburbanas.
La adición más reciente se registró el 14 de marzo de 2026 y correspondió a Larus smithsonianus, una gaviota migratoria de gran tamaño, ampliamente distribuida y adaptable, que forma parte del complejo de gaviotas grandes que se reproducen en regiones templadas del norte de Norteamérica y Eurasia (Birds of the World, 2026). En la porción meridional de su área de distribución, sus poblaciones han experimentado fluctuaciones significativas durante los últimos 150 años (Birds of the World, 2026). Un individuo fue observado descansando en la orilla de la playa, asociado a grupos de Leucophaeus atricilla. Las diferencias de tamaño y otros rasgos morfológicos permitieron corroborar que se trataba de una especie distinta, y al momento de su observación representó un nuevo registro para la zona, según datos disponibles en la plataforma (eBird: S309111680). El individuo permaneció el tiempo suficiente, mostrando tolerancia a la presencia humana, lo que facilitó la obtención de evidencia fotográfica para respaldar el registro(Obs.pers).
Figura 3. Especies con cambios en sus patrones de distribución registradas en sitios de interés adyacentes al Refugio de Vida Silvestre Playa la Barqueta Agrícola. C. Ardea cocoi. D. Quiscalus lugubris.E. Larus smitsonianus.
Los registros presentados en esta nota muestran que el occidente de Panamá, y en particular las zonas adyacentes al Refugio de Vida Silvestre Playa La Barqueta, constituyen sitios de interés donde se están produciendo ajustes en los patrones de distribución de diversas especies de aves. La detección de Streptopelia decaocto, seguida por Machetornis rixosa, Ardea cocoi, Quiscalus lugubris y Larus smithsonianus fuera de sus rangos previamente conocidos en eBird para Panamá, sugiere cambios en los patrones de distribución, lo que coincide con tendencias más amplias observadas a nivel global, donde factores ambientales y antropogénicos influyen en la distribución de las especies (Parmesan & Yohe, 2003; Şekercioğlu et al., 2012).
Modelos basados en escenarios climáticos han predicho expansiones significativas en especies generalistas como Quiscalus quiscula en Norteamérica, en respuesta al cambio climático y a la disponibilidad de hábitats transformados (Capainolo y Fellowes, 2021). En el caso de S. decaocto, su expansión hacia Centroamérica había sido anticipada desde años previos (2011) mediante registros y proyecciones basados en la ciencia ciudadana (eBird, 2024). Actualmente, la especie se encuentra ampliamente distribuida en la provincia de Chiriquí, con observaciones frecuentes en ambientes urbanos y rurales (obs. pers.), lo que concuerda con su afinidad por hábitats abiertos y antropizados (Romagosa et al., 2022). En la actualidad, la especie se encuentra ampliamente distribuida en Panamá, con registros en múltiples regiones del país (eBird, 2026).
En cuanto a Machetornis rixosa, el comportamiento observado de forrajeo activo en el suelo, desplazamientos mediante saltos cortos y postura erguida permitió diferenciarla de especies similares como Tyrannus melancholicus. Las condiciones del área de estudio, caracterizadas por pastizales, potreros y presencia de ganado, coinciden con los hábitats descritos para la especie (Ridgely y Gwynne, 1993), lo que podría explicar su establecimiento. La observación posterior de múltiples individuos y los registros de ocurrencia continuos sugieren que su presencia no correspondió a un evento aislado, sino a un proceso de expansión sostenido hacia el occidente del país, con continuidad hacia Centroamérica. Este patrón se ve respaldado por su registro en Costa Rica por primera vez en 2023, según datos disponibles en la plataforma (eBird: S156395055). En la actualidad, la especie cuenta con más de 30 reportes con evidencia fotográfica en la zona (eBird, 2026), y es frecuente observar individuos generalmente en pares forrajeando en el suelo, mostrando además una alta tolerancia a la presencia humana, lo que ha facilitado seguramente su detección y documentación (obs. pers.).
De forma similar, Quiscalus lugubris ha mostrado patrones de dispersión y colonización en nuevas áreas en Sudamérica (Maldonado Casanova, 2025), lo que respalda la tendencia observada en este estudio. Asimismo, cambios en la distribución no solo se limitan a especies residentes, sino que también han sido documentados en aves migratorias y de bosque, incluyendo variaciones en su fenología, detectadas gracias al uso de datos históricos y de ciencia ciudadana (Gutiérrez-Carrillo et al., 2024). El patrón observado, dominado por especies asociadas a ambientes abiertos o transformados, coincide con estudios que indican que las especies con mayor plasticidad ecológica tienden a expandir sus rangos con mayor rapidez en paisajes antropizados (McKinney, 2006; Şekercioğlu et al., 2012). En este contexto, la recurrencia de registros de M. rixosa y Q. lugubris, sugiere procesos de establecimiento y posible incremento poblacional en la región, como ocurrió con Streptopelia decaocto.
En conjunto, estos resultados demuestran que los sitios de interés adyacentes al Refugio de Vida Silvestre Playa La Barqueta Agrícola son relevantes para la detección de especies con ampliaciones recientes de distribución en Chiriquí y Panamá, destacando el papel de los ambientes abiertos y transformados en estos procesos. Asimismo, subrayan la importancia del monitoreo continuo en zonas de transición ecológica y el valor de la ciencia ciudadana, apoyada en observaciones de campo y evidencia fotográfica, para documentar y comprender cambios en la avifauna.
Finalmente, la accesibilidad a estos sitios de interés ha favorecido la realización constante de observaciones sin restricciones administrativas, aumentando la probabilidad de continuar detectando nuevos registros. En este sentido, resulta fundamental mantener y fortalecer la participación en plataformas como eBird, promoviendo la ciencia ciudadana responsablemente como un componente clave para el monitoreo de la avifauna regional.
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